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Haven

Jorge Silva Rodighiero

★★★★☆ Portada de Haven

Esta novela pone en contraste el camino de dos personajes, Evan (un campesino recolector de tesoros) y Julian (el príncipe y futuro rey). Evan constantemente se enfrenta a destinos que no desea vivir, pero tiene la fortaleza para hacerlo, y Julian tiene muy claro lo que desea, pero como se suele decir, “hay que tener cuidado con lo que se desea porque se puede hacer realidad”. Ambos caminos se cruzan y de ese entrelace surge el desarrollo de la novela.

El texto es entretenido e intrigante. Se siente como leer la novelización de un JRPG, incluso con sidequests. De hecho, Julian me recordó mucho a Cecil en la primera parte de Final Fantasy IV, y a Golbez/Zemus en la segunda parte (puesto que Julian desarrolla una relación similar con un personaje clave en la historia). Evan tiene algunos rasgos de Kain, de hecho, su relación con Aelia se asemeja a la de Kain/Rosa en el juego. Desconozco si el autor tenía esos referentes, pero no podía evitar hacer esos paralelos, que, por cierto, me hicieron disfrutar todavía más la historia.

La escritura es ágil, basada en capítulos muy cortos, y siempre con imágenes. Los diálogos me parecieron bien trabajados, se nota la profesión del autor en ello. En ocasiones me pregunté si funcionaría bien como cómic. Esto se debe a que el texto tiene un ritmo y estilo bastante uniforme a lo largo del libro, y quizás un enfoque ilustrado podría ayudar a detenerse en algunos momentos. Me hubiese gustado menos agilidad y mayor contemplación, creo que solamente en el último tercio del libro se encuentra una narración más íntima (sé que parece una contradicción lo que digo, ya que es donde hay mucha acción), porque la voz narradora intenta explicar cómo se siente Julian por sus acciones. Siento que no resulta del todo porque se vuelve un poco redundante, muy en la línea de lo que ya dice la contraportada (“incluso la mejor de las intenciones puede convertir a los humanos en monstruos”).

Lo otro que me faltó es que no logré comprender la extensión del mundo. Sentí que era más grande de lo que se describía, con hitos que adquieren importancia a lo largo del libro pero que habría preferido conocer antes (como la existencia del volcán). Un mapa al comienzo habría sido una linda adición al libro.

Disfruté esta lectura y fue una agradable sorpresa.