Hambre
★★★☆☆
Es un relato bien escrito. Para mí, lo mejor es la imagen inicial de la vela. Te lleva enseguida a Lunacy de Svankmajer.
La portada y la descripción de cuento como “de terror” me crearon expectativas distintas a las desarrolladas por el autor. Creo que no logré enganchar porque el juego de “comerse” a alguien es tan común en Chile que no me pareció ambiguo lo descrito ni lo sucedido en el texto.
El final sí es interesante. Es inesperado y también coherente con lo que se cuenta antes.
Quizás mi experiencia de lectura fue similar a la de ir a un carrete ajeno: llegué con ideas de pasarlo bien, no logré conectar con nadie, pero al final sucedió algo maravilloso de todos modos.