Funerales
★★★★★
En mi vida he leído pocos libros que han marcado mi experiencia como autista. Este es uno de ellos. Eso es algo curioso pues este libro en ningún momento menciona que su protagonista es autista, y entre las lecturas que he conocido (como las mismas reseñas que se han publicado aquí), nadie ha mencionado la interpretación autista.
¿Si el libro no es sobre autismo y la protagonista no es -necesariamente- autista, por qué marcó mi experiencia? Pues porque contiene la mejor descripción que he leído de la voz interior disociada del mundo, de las relaciones personales y de las expectativas que impone la mirada (y en este caso, familia) neurotípica. Muchas situaciones del libro fueron un flashback a situaciones personales (como el mismo hecho de evitar ir a un funeral de un ser cercano) o a cosas que he pensado o dicho sobre mi identidad. Descubrir eso tiene un potencial sanador enorme.
Bajo esta perspectiva, el final (que incluso ha sido catalogado de feliz o positivo) me parece todo lo contrario. Es sumamente violento, porque representa la imposición (por no decir el triunfo) de la mirada neurotípica que busca anular la perspectiva única autista. Es un final trágico y terrible.
A esa perspectiva se le suma el estilo de Sofía, tan incisivo emocionalmente como rápido en las imágenes (tan propio de como funcionan nuestros recuerdos). Me sorprende, sobre todo, la juventud de la autora. Por eso no solo amé esta obra, sino que también quise publicarla (disclaimer: soy uno de sus editores).
p. d.: Otro libro que me marcó al respecto fue El curioso incidente del perro a medianoche que, curiosamente, también incorpora una dimensión relacionada con el duelo de un pariente.